jueves, 12 de noviembre de 2009

LOS PROTAGONISTAS DE LA REVOLUCIÓN

JEAN PAUL MARAT
Científico, periodista y político, integró el club de los jacobinos. Publicó notas periodísticas atacando a los poderosos, como “El amigo del pueblo” lo que le acarreó como consecuencia un mes en prisión durante 1789. Se opuso fervientemente al absolutismo monárquico y a los revolucionarios moderados, siendo el propulsor de muchas de sus muertes. Integró el club de los Cordeliers, debiendo refugiarse en Londres periódicamente. EN París dirgía un periódico llamado L'Ami du peuple( el amigo del pueblo), atacando a muchos de los ciudadanos más poderosos de Francia. Temiendo las represalias, Marat se vio forzado a esconderse en las catacumbas de París, donde contrajo una enfermedad crónica de la piel (presumiblemente dermatitis herpetiforme); Por ello debía tomar frecuentes baños medicinales.
La muerte de Marat.

Fue asesinado por la aristócrata girondina, Charlotte Corday, quien lo apuñaló en el pecho mientras tomaba uno de sus baños. Ella fue juzgada y guillotinada por su muerte.

JACQUES RENÉ HÉBERT
(1757-1794) fue miembro del club de los Cordeliers, a partir de 1791, siendo sus ideas antimonárquicas y anticlericales, además de antigirondinas. Fue uno de los ideólogos del gobierno del Terror y sus acciones fueron más crueles aún que las de Robespierre, al que calificó de conservador. Murió en la guillotina al igual que su esposa, una ex religiosa, de nombre Marie Marguerite Françoise Hébert.

MARQUÉS DE LAFAYETTE



Fue un militar y político francés. La Fayette fue general en la Revolución Americana de la que es considerado uno de los héroes. Personaje influyente de la Revolución francesa hasta 1792, fue miembro de la Asamblea Nacional, general del ejercito revolucionario y comandante de la Guardia Nacional de París. Cautivo de los prusianos durante 5 años, se retiró de la vida política durante el Primer Imperio .

La Fayette propone que se convoquen los Estados Generales de Francia, que reunían a los representantes de las tres clases tradiciones de la sociedad francesa —clero, nobleza y comunes—. Elegido diputado por el brazo nobiliario, adhiere desde el comienzo a la causa revolucionaria. Presenta en 1789 un borrador de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y se le debe la inclusión del color blanco entre el azul y el rojo en la bandera nacional. Su prestigio como defensor de la libertad en la pasada guerra contra Gran Bretaña hizo que fuera nombrado comandante de la Guardia Nacional, y puesto al mando del ejercito revolucionario del norte para detener el avance de las tropas austriacas y prusianas en territorio francés.

Durante los primeros años de la Revolución el «héroe de los dos mundos» fue muy popular, al encarnar a la nobleza liberal y el brazo armado del nuevo régimen; pero tuvo también un papel de moderador, defendiendo el mantenimiento de la monarquía constitucional e impidiendo los ataques contra la familia real. En 1791 fue él quien trajo a París al rey, sorprendido en Varennes cuando intentaba huir de Francia. Junto con Jean Sylvain Bailly, funda el club des Feuillants.

Sin embargo, su prestigio se ve empañado por la matanza del Campo de Marte, en París, en la que se le acusa, de lo cual no hay certeza, de haber ordenado disparar sobre las masas de manifestantes. Al mismo tiempo, su actuación militar en la frontera del norte tiene poco éxito. Frente a la constante agitación popular y a la importancia creciente de los Jacobinos, La Fayette sugiere intervenir militarmente en París, lo que acaba por descreditarlo del todo, tanto políticamente como popularmente. En 1791, perseguido por los Jacobinos, trata de escapar a los Estados Unidos a través de Holanda. Es capturado por los austríacos y pasa cinco años en prisión, en muy duras condiciones de detención.

DANTON

Cuando comenzó la Revolución Francesa en 1789, se introdujo en la política con entusiasmo y pasó a ser el presidente del club de los Cordeliers, la vanguardia del radicalismo parisino. Sus discursos a menudo eran intensos, pero solía actuar con cautela. Pese a ser una persona generosa, amable y de gran flexibilidad ideológica, recayeron en 1791 graves sospechas de que aceptaba sobornos de los monárquicos.

En julio de 1790 fundó La Sociedad de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, más conocido por el club de Los Cordeliers, anteriormente citado. Tras un corto exilio en Gran Bretaña, en 1792 regresó a París y participó en La Insurrección del 10 de agosto de 1792. La Asamblea Legislativa le nombró Ministro de Justicia.

No se convirtió en una figura relevante hasta la caída de la monarquía, ocurrida en agosto de 1792. Como ministro del gobierno provisional, inspiró y exigió audacia, el valor que salvaría a la Francia revolucionaria de sus enemigos. Fue elegido miembro de la Convención Nacional, en la que recibió inmediatamente los ataques de los diputados moderados, conocidos como girondinos, que le consideraban un radical y un rival peligroso.

Danton intentó conciliarse con sus oponentes, pero sus esfuerzos fueron rechazados. Este conflicto se resolvió con la caída de los girondinos en junio de 1793. Mientras tanto, prestó sus servicios en el Comité de Salvación Pública, el órgano ejecutivo de la República Francesa, pero fracasó estrepitosamente en su intento de poner fin a la guerra entre Francia y las monarquías europeas a través de canales diplomáticos. Finalmente, su aliado, Maximilien de Robespierre, emergió como figura central del Comité.

La jefatura de la República se encontraba desgarrada en 1794 por los conflictos entre los nuevos grupos políticos y las acusaciones de corrupción y traición. Danton buscó nuevamente una solución de compromiso con los distintos sectores, pero sus propias simpatías estaban decididamente con aquellos que deseaban moderar la represión y el terror (los indulgentes). Pese a ello, su posición se vio socavada por la corrupción y las intrigas de sus amigos. Robespierre decidió que la unidad del gobierno sólo podía mantenerse eliminando tanto a los radicales como a los “indulgentes”, incluido Danton. Tras ser sometido a juicio por el Tribunal Revolucionario, Danton perdió primero su reputación y después su vida: murió en la guillotina el 5 de abril de 1794.

SIEYÈS

Emmanuel-Joseph Sieyès, Conde Sieyès (Fréjus, 3 de mayo de 1748 - París, 20 de junio de 1836) fue un político, eclesiástico, ensayista y académico francés, uno de los teóricos de las constituciones de la Revolución Francesa y de la era napoleónica. En 1789 publica su celebrado panfleto: «Qu’est-ce que le tiers état?» (¿Qué es el tercer estado?). Comenzaba con la respuesta a la pregunta «Todo. ¿Qué ha sido hasta ahora en el orden político? Nada. ¿Qué es lo que desea? Ser algo». El panfleto tuvo mucho éxito, y su autor fue admitido en los clubes y las sociedades más selectas de París. A pesar de ser sacerdote, optó por no sentarse con el clero en los Estados Generales y fue elegido como el último (el vigésimo) de los representantes del Tercer Estado por París .

A pesar de su poca habilidad como orador, su influencia era grande. Fue el impulsor de la constitución de la Asamblea Nacional por el Tercer Estado, cuando éste abandonó los Estados Generales el 10 de junio de 1789, seguido por el clero pobre y algunos nobles. El 20 de junio, es uno de los redactores del Juramento del Juego de Pelota (Serment du Jeu de paume) por el que la Asamblea se declara Asamblea Constituyente y emprende la redacción de la Constitución que se aprobará en 1791. Colaboró también en la redacción de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789.

En el seno del Comité para la Constitución, Sieyès tiende hacia el sufragio universal pero se opone a la abolición de los títulos y la confiscación de las tierras de la Iglesia. Se opuso al derecho de veto absoluto del Rey, veto el cual apoyó infructuosamente Honoré Mirabeau. Para la mayor parte de los asuntos, guardó para sí sus opiniones en la Asamblea, hablando muy raramente y generalmente con brevedad y ambigüedad oral. Tuvo una considerable influencia en la división administrativa del territorio nacional en Departamentos, pero tras la primavera de 1790, fue eclipsado por otros. Sólo una vez más fue elegido como presidente bisemanal de la Asamblea Nacional Constituyente. Renunció al sacerdocio para obedecer a la constitución civil del clero en 1790.

Excluido de la Asamblea Legislativa por la ordenanza auto-excluyente de Maximiliano Robespierre, reapareció en la Tercera Asamblea Nacional, conocida como la Convención (septiembre de 1792- septiembre de 1795), donde se sentaba en la parte central llamada "la llanura" o "el pantano" (la plaine, le marais). Aquí su auto censura fue aún más notable, en parte por disgusto y en parte por timidez. Más tarde caracterizó su conducta durante el Reinado del Terror en la frase irónica: J'ai vécu (He sobrevivido). Votó a favor de la muerte de Luis XVI, pero no en los términos despectivos que se le atribuyeron. Era conocido su desacuerdo con muchas de las provisiones de las constituciones de los años 1791 y 1792, pero hizo poco por mejorarlas.

En 1795, fue durante 6 meses miembro del Comité de Salvación Pública en el que abogó por una política expansionista





UN POCO DE HUMOR ( NEGRO ).



He decidido que este sea mi epitafio, dentro, espero de muchísimos años. Es una broma. Viene a cuento por lo de halloween pasado. Podéis escribir vuestros epitafios en esta dirección:

http://www.jjchandler.com/tombstone/


martes, 10 de noviembre de 2009

LA VIDA COTIDIANA DURANTE EL TERROR

El propio pueblo, al ver peligrar la Revolución, permite a los jacobinos legalizar el terror como arma para defender la República.


La caza de sospechosos .

Se consideraba sospechoso a todo aquel que por su conducta, sus intenciones o sus escritos fuese partidario de la Monarquía o el federalismo y también a los considerados como enemigos de la Libertad. La calificación de sospechosos correspondía al Comité Revolucionario. Estos comités nacieron espontáneamente y tras su legalización se encargaron de la vigilancia de los extranjeros y los sospechosos y su eventual arrestro. Además, debían luchar contra el crimen, mantener el orden público y vigilar la educación y la higiene pública. También expedían los certificados de civismo. La declaración era la principal vía para la detención de sospechosos. Una vez detenidos y esposados, los sospechosos eran amontonados en carretas vigiladas que les llevaban hasta las prisiones provinciales. Allí esperaban a ser despojados de todos sus objetos personales y después eran conducidos al patio de la prisión o a las celdas abarrotadas de gente.

La vida en las prisiones

Al principio las prisiones no estaban todavía demasiado llenas, pero a partir de junio de 1794 el Gran Terror sobrecargó las cárceles y las condiciones de vida se degradaron al máximo.. en la primera etapa las prisiones mantenían una clara separación entre los prisioneros según su condición social. En la mesa se encontraban tres clases de prisioneros: los que podían alimentarse a sus expensas, los que no podían y los que eran bastante ricos como para correr con los gastos de otros pobres. A las nueve de la noche era el momento de acostarse. Algunos tenían permiso y podían ir pasear a los jardines. Las relaciones amorosas eran frecuentes y los carceleros permitían la visita de esposos y amantes. Poco a poco todo fue cambiando. El número de sospechosos crecía y los prisioneros se amontonaban en celdas y pasillos. Se acabaron las visitas y todos comían juntos en una mesa común. El gobierno revolucionario y los sans- cultotes temían una revuelta en las prisiones y fomentaban la delación de los posibles cabecillas.

El juicio

La Convención creó un Tribunal Criminal extraordinario para juzgar, sin apelación ni recurso, a los conspiradores. Estaba formado por cinco jueces, un acusador público, dos sustitutos y doce jurados. Los jueces aplicaban la ley tras la deliberación del jurado y la sentencia debía ejecutarse en veinticuatro horas. La sala se llenaba de público y el acusado acudía a declarar y a escuchar las declaraciones de los testigos. Después, los jurados se retiraban a deliberar. El acusado era informado por le juez de la opinión de los jurados y el acusador público planteaba sus conclusiones sobre la aplicación de la ley para finalizar con la proclamación de la absolución o de la condena. Con la ley del 10 de 1794 todo cambió y las garantías judiciales desaparecieron.

LOS SÍMBOLOS DE LA REVOLUCIÓN: EL CANTO DE LA MARSELLESA

ESTA ES LA LETRA DEL HIMNO NACIONAL DE FRANCIA, QUE CANTABAN LOS SOLDADOS DEL EJÉRCITO DE LA REVOLUCIÓN EN SU LUCHA CONTRA LOS PAÍSES DE LA COALICIÓN.

ACTIVIDAD: Averigua el origen de esta canción. ¿ Por qué se llama la "Marsellesa"?.


Allons enfants de la patrie Marchemos, hijos de la patria,

Le jour de gloire est arrivé ! Que ha llegado el día de la gloria

Contre nous de la tyrannie El sangriento estandarte de la tiranía

L'étendard sanglant est levé ! Está ya levantado contra nosotros (bis)

L'étendard sanglant est levé !
Entendez-vous dans les campagnes ¿No oís bramar por las campiñas

Mugir ces féroces soldats ? A esos feroces soldados?

Ils viennent jusque dans vos bras Pues vienen a degollar

Ecorger nos fils, et nos compagnes, A nuestros hijos y a nuestras esposas

Estribillo

Aux armes citoyens !Formez vos bataillons ! ¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!

Marchons, marchons, Marchemos, marchemos,

Qu’un sang impur abreuve à nos sillons ! ¡Que una sangre impura riegue nuestros surcos!
Nous entrerons dans la carrière Nosotros tomaremos el camino


Quand nos aînés n'y seront plus ! cuando nuestos mayores ya no estén,


Nous y trouverons leur poussièreAllí encontraremos sus cenizas

Et la trace de leurs vertus. y la huella de sus virtudes. (bis)


Bien moins jaloux de leur cercueil,No estaremos tan celosos de seguirles

Nous aurons le sublime orgueilComo de participar de su tumba;

Que de partager leur cercueil, ¡Nosotros tendremos el sublime orgullo

De les venger ou de les suivre.de vengarles o seguirles!

lunes, 2 de noviembre de 2009

SANSON, EL VERDUGO DE LA REVOLUCIÓN.

La guillotina ocupa un lugar importante en la historia de la Revolución, de ahí el interés que encierra el testimonio que nos deja en su diario Charles-Henri Sanson, el verdugo responsable de las cerca de 3.000 ejecuciones que tuvieron lugar en París de 1789 a 1796.



Las víctimas fueron en su gran mayoría hombres (sólo 370 mujeres fueron guillotinadas), más de la mitad de los cuales tenían entre 25 y 50 años (pero también se ejecutó a 22 menores de 18 y 9 hombres mayores de 80). Destacan los miembros de las profesiones liberales (479), seguidos por los artesanos (391), los aristócratas (381), los militares (365), los eclesiásticos (319) y los comerciantes (275).

Sanson se encontró con hombres que se enfrentaron a la muerte con serenidad y sin abdicar de sus ideas, como los girondinos, que cantaban “La Marsellesa” y bromeaban, o a valientes como el General Biron, quien, al ir a buscarle el verdugo, estaba comiendo ostras y le dijo: “¿Me permites que me coma mi última docena de ostras?”. Pero presenció también muchos desfallecimientos y dolor.

Ejecutó a víctimas ilustres, como Luis XVI o María Antonieta. En la ilustración de la derecha podemos ver el momento histórico de la ejecución de Luis XVI, el 21 de enero de 1793, en la Plaza de la Revolución de París. Al soberano se le permitió llegar en carroza escoltada, pero no dirigirse al público. Sus últimas palabras fueron: “Pueblo de Francia, muero inocente”.

Pero no fueron estas ejecuciones lo que impresionó más vivamente a Sanson, sino el hecho de que a medida que los tribunales enviaban cada vez más condenados al patíbulo, la gente parecía irse acostumbrando a la guillotina y a la muerte como realidades cotidianas a las que no se daba importancia.

miércoles, 28 de octubre de 2009

LA REVOLUCIÓN FRANCESA

1.-LA REVUELTA DE LOS PRIVILEGIADOS.

La revuelta la protagonizaron la nobleza y el clero que se opusieron a las propuestas del ministro de Luis XVI, Calonne. Éste para evitar la bancarrota de la Hacienda proyectó una reforma fiscal que incorporaba como contribuyentes a los privilegiados.

Reunidos en una Asamblea de Notables, integrada por príncipes, grandes nobles y altos dignatarios eclesiásticos, los dos grupos privilegiados se opusieron frontalmente a las pretensiones de Calonne y solicitaron al rey la convocatoria de los Estados Generales, una asamblea en la que también tenía representación el Estado Llano.


2.-LOS ESTADOS GENERALES.

Se reunieron en el palacio de Versalles el 5 de mayo de 1789 con el propósito de solventar el problema financiero. En la práctica sirvieron de plataforma para que el Estado Llano pidiese reformas políticas radicales, canalizando dichas demandas mediante los llamados “Cuadernos de Quejas”. El Estado Llano, que contaba con un número de componentes que igualaba al de los otros dos juntos, planteó que las votaciones se hiciesen individualmente, es decir, cada diputado un voto y no por estamentos, a lo que tanto la nobleza como el clero se negaron.
Ante tal rechazo, los representantes del Tercer Estado optaron por reunirse separadamente, lo que realizaron en forma de Asamblea Nacional en un frontón ( El juego de pelota) ante la imposibilidad de hacerlo en la Cámara que había sido cerrada por orden real.
Representación del  "Juramento de la Pelota. Por Jacques-Louis David
Juramento de la Pelota

3.-LA ASAMBLEA NACIONAL Y LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE ( 1789-1791).

Frente a las presiones para que la Asamblea Nacional se disolviese, el 20 de junio de 1789 los diputados juraron no hacerlo hasta elaborar una Constitución para Francia (Juramento del Juego de Pelota) . Desde ese instante la Asamblea Nacional se transformó en Asamblea Constituyente. A los intentos del monarca por reprimir una insubordinación que cuestionaba el orden establecido respondió el pueblo de París con la Toma de la Bastilla (14 de julio). Las revueltas se extendieron rápidamente por todo el territorio francés.

La Asamblea Constituyente realizó la siguiente labor:


suprimió los privilegios feudales y la sociedad estamental.

2. Declaró los Derechos del Hombre y del ciudadano, la soberanía nacional, la libertad e igualdad de los hombres, principios que se formalizaron en la primera constitución francesa.

3. Redactó la Constitución Civil del Clero, que suponía la formación de una Iglesia nacional separada de la obediencia del Papa.

4. Promulgó la Constitución de 1791, ley fundamental que organizaba la vida de Francia y en la que se contempló la soberanía nacional, la división de poderes y el sufragio censitario.

La Asamblea Nacional ponía la Revolucion en manos de los sectores moderados, los girondinos. Con ella Francia dejó de ser una monarquía absoluta y se organizó como una monarquía de carácter limitado y constitucional.

4.- La Asamblea Legislativa( 1791-1792).

De acuerdo con la Constitución de 1791 se configuró una nueva Asamblea, que habría de trabajar junto al rey en la elaboración nuevas leyes. Durante ese período tuvieron lugar una serie de hechos que radicalizaron la revolución:

En exterior
Tras la aprobación de la Constitución del Clero, el rey intentó huir a Austria (2 de junio de 1791).
Descubierto en Varennes fue obligado a regresar a París, quedando en entredicho su lealtad, pero también afectando negativamene a las iniciativas de los miembros más moderados de la Asamblea Constituyente y a la propia Constitución monárquica de 1791.

Detención del Rey en Varennes

Como reacción, las potencias absolutistas encabezadas por Austria y Prusia (Declaración de Pillnitz) decidieron intervenir en ayuda del monarca francés. La Asamblea Legislativa, dominada por los girondinos (republicanos moderados), declaró la guerra a Austria (1792), en tanto que los jacobinos (republicanos radicales) discrepaban de la decisión pues suponía una internacionalización de la Revolución que en principio no deseaban.

En el interior
Se desencadenó la escisión del frente revolucionario. Esta división se vio propiciada por los iniciales reveses militares franceses en la primavera de 1792. Surgieron grupos radicales (como el de los Sans-Culottes) que reivindicaban cambios democráticos y sociales avanzados. El 10 de agosto instauraron en París una Comuna revolucionaria que destituyó y arrestó al rey procediendo a la sistemática persecución de sus seguidores. Se ponía fin de ese modo a la monarquía constituyente consagrada en la Constitución de 1791.

5.- LA CONVENCIÓN NACIONAL ( 1792-1794).

La Asamblea Legislativa fue reemplazada mediante sufragio universal por la Convención Nacional. Ésta abolió la monarquía e implantó una República.

La Convención Nacional contó en su seno con varias tendencias o grupos políticos:

Los Girondinos (Brissot). Representantes de la alta burguesía, partidarios de controlar con moderación el proceso revolucionario e incluso, pese su republicanismo, transigir con la monarquía. Constituyen la derecha revolucionaria.

Brissot
Brissot

Saint-Just
Saint-Just
Los Jacobinos (Robespierre, Saint-Just). Representantes de la burguesía media. Apoyados por los sans-culottes (clases populares, artesanos y obreros) y la Comuna de París (eran centralistas), evolucionaron hacia posturas cada vez más radicales.
Aún más exaltados que los jacobinos, eran los "cordeliers" (del cinturón de cuerda que integraba el hábito de los frailes en cuyo antiguo convento se reunían). Figuras destacadas de este grupo fueron Hébert, Danton y Marat.
Marat
Marat
Junto con los jacobinos integraban la llamada "Montaña", el grupo más intransigente de la revolución

La Llanura (que comprendía la mayor parte de la Convención) fluctuaba entre ambos grupos.

Dos etapas configuraron este período

Ejecución de Luis XVI
Ejecución de Luis XVI
La girondina (septiembre de 1792-junio de 1793). Mientras duró, la Convención estuvo dominada por los moderados girondinos. Se venció a los prusianos (Valmy), pero la presión de los radicales jacobinos forzó a la ejecución del rey (enero de 1793), lo que avivó la ofensiva europea, encabezada por Inglaterra.

La jacobina (junio de 1793-julio de 1794). En esta fase los más exaltados se hicieron con el poder desbancando a los girondinos, que fueron perseguidos y muchos de ellos ejecutados. Entre los nuevos dirigentes sobresalió la figura de Robespierre. El Comité de Salud Pública se convirtió en el verdadero órgano de gobierno de la Convención. A través de un Tribunal Revolucionario se implantó un “Régimen de Terror” durante el cual fueron guillotinadas más de 16.000 personas, entre ellas, incluso significados líderes nada moderados, como Danton o Hébert.

Robespierre
Robespierre

El Régimen del Terror
El Régimen del Terror

En julio de 1794 (mes de thermidor según el calendario revolucionario), un golpe de estado protagonizado por los diputados centristas (la Llanura) depuso a Robespierre y mandó ejecutarlo. El ascenso revolucionario quedó interrumpido y Francia se adentró en una etapa moderada.

ACTIVIDADES

1.-Lee el siguiente texto y contesta a las cuestiones:


“ Todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes y poseen ciertos derechos inherentes a su persona. Todo poder reside en el pueblo y , por consiguiente, deriva de él. El gobierno está y es necesario que esté instituido para el beneficio, protección y seguridad comunes del pueblo, nación o comunidad. Los poderes legislativo y ejecutivo del Estado han de separarse y distinguirse del poder judicial. Las elecciones de los miembros que actúan como representantes del pueblo en la asamblea han de ser libres. La religión ha de orientarse exclusivamente por la razón y la convicción, no por la fuerza o la violencia; y , por tanto, todos los hombres tienen el mismo derecho al ejercicio libre de su religión”

Declaración de derechos de Virginia ( 1776), Adoptada por las 13 colonias americanas.


· ¿Qué derechos fundamentales reconoce la Declaración?

· ¿Qué ideas ilustradas se reflejan en el texto?

· Explica por qué es tan importante la Constitución americana.



2.-Observa el cuadro ( Jacques- Louis David: Juramento del Jeu de Paume, 10 de junio de 1789)




· ¿ Qué personajes aparecen en la escena? ¿ Qué estamentos están representados?.

· ¿ Con qué intención se reunieron en el Jeu de Paume? ¿A qué se comprometieron?.

· Analiza el simbolismo de esta escena en relación con la lucha contra el Antiguo Régimen.

. Traza la biografía del pintor y su aportación a la Revolución.


3.- Explica las causas de la Revolución francesa, diferenciando las profundas de las coyunturales.

4.- ¿ Por qué crees que la Revolución se inició con una revuelta aristocrática?

5.- ¿ Qué dos textos redactados en el verano de 1789 simbolizaron el Antiguo Régimen?


6.- ¿Por qué fracasó el proyecto de convertir Francia en una monarquía constitucional? ¿Cuándo

cayó la monarquía?.

7.- ¿Qué fue la Convención Nacional? ¿En qué dos etapas se dividió?

8.- ¿ Cuándo se halló la república en peligro? ¿ Qué consecuencias se derivaron de ello?

9.- ¿Cuáles fueron las principales reformas de la etapa jacobina? ¿ Cómo y por qué cayeron

los jacobinos?

10.- ¿ Qué caracterizó a la nueva república burguesa iniciada en 1794?


miércoles, 21 de octubre de 2009

ALICANTINOS ILUSTRES.LA ILUSTRACIÓN. EL EJEMPLO DE JORGE JUAN.

Nace en Novelda (Alicante) el 5 de enero de 1713 en el seno de una familia ilustre. A los tres años se queda huérfano de padre e inicia sus estudios en el colegio de la Compañía de Jesús de Alicante. Poco después viaja a Zaragoza donde cursará estudios de Gramática. A los doce años se traslada a Malta, allí recibe el hábito de la Orden y ya a los catorce años le conceden su primer título de Comendador de Aliaga en Aragón. En 1729 regresa a España y solicita el ingreso en la Real Compañía de Guardias Marinas. Un año más tarde comienza en la Academia sus estudios técnicos y científicos que completará con una extensa formación humanística.

Marino…

A los 21 años finaliza sus estudios de Guardia Marina después de haber participado en numerosas expediciones. Fue en el año 1734 cuando el rey Felipe V quiso que España participara en una expedición de la Real Academia de Ciencias de París que viajaba a Quito (Virreinato de Perú) para tratar de medir un arco de meridiano y obtener el valor de un grado terrestre en el Ecuador, de tal modo que se pudiese comparar con otras mediciones practicadas por Mauperius en Laponia. Se trataba de poner fin a las teorías sobre el tamaño de la Tierra, y el grado y situación de su achatamiento.

Científico…

Junto con el también muy joven Antonio de Ulloa, fue seleccionado para formar parte de la expedición franco-española, en la que se obtendrían los valores para los diferentes arcos medidos, que determinarían con exactitud la forma de la Tierra. Los trabajos de medición del grado del meridiano se prolongaron durante once años. Las experiencias de estos jóvenes y los resultados del viaje son publicados a su vuelta a Madrid en 1748 en la Relación histórica del viaje a la América Meridional y Noticias secretas de América.

Cartógrafo y Matemático …

La comparación de sus mediciones con las obtenidas por astronomía y las del Polo Norte determinaron que la Tierra tenía forma de elipsoide achatado por los polos. Con el conocimiento exacto de la forma y magnitud de la Tierra, se podía cartografiar situando correctamente longitud y latitud. Junto con su compañero y amigo Antonio de Ulloa, realizó cuarenta de las cien cartas modernas del mundo.

Ingeniero…

En 1749 viaja a Gran Bretaña en misión secreta, por encargo del Marqués de la Ensenada, para estudiar los métodos de construcción naval que eran considerados básicos para el desarrollo de España como potencia marítima. Estos métodos fueron perfeccionados y puestos en práctica por Jorge Juan en los astilleros de Cartagena, Cádiz, El Ferrol y La Habana. También diseñó un sistema de explotación para las minas de mercurio de Almacén. En 1750 es ascendido a Capitán de navío y dos años más tarde el Rey le nombra director de la Academia de Guardias Marinas de Cádiz.

Cosmógrafo…

Su destacada labor científica culminará en 1753 con la creación del entonces llamado "Real Observatorio de Cádiz", dependencia anexa a la Academia de Guardias Marinas que dotó de los más modernos aparatos.

Político…

En 1756 es nombrado Ministro de la Junta General de Comercio y Moneda. Y dos años más tarde funda en Cádiz la Asamblea Amistosa Literaria. En 1766 fue Embajador extraordinario en la Corte del rey de Marruecos donde consiguió firmar unos tratados de paz que sirvieron para establecer relaciones comerciales y marítimas en el Mediterráneo.

… Sabio.

En 1770 es nombrado director del Seminario de Nobles de París. Perteneció a la Real Sociedad de Londres y a las reales academias de París y Berlín. Autor de varios libros, Jorge Juan es considerado un sabio humanista. Falleció en Madrid el 21 de junio de 1773 a los sesenta años de edad dejando una valiosísima impronta en innumerables campos que aún perdura hasta nuestros días. Sus contribuciones científicas lo convierten en referente indiscutible de la España ilustrada.


TÍTULOS

Caballero de la Orden de Malta

Comendador de Aliaga en la Religión de San Juan.

Jefe de Escuadra de la Real Armada.

Capitán de la Compañía de Caballeros Guardia-Marinas.

Director del Real Seminario de Nobles.

Del Consejo de S. M. en la Junta de Comercio y Moneda.

Embajador del Rey en la Corte de Marruecos.

Consiliario de la Real Academia de San Fernando.

Socio correspondiente de la Real academia de las Ciencias de París.

Miembro de la Real Sociedad de Londres.

Miembro de la Academia de Berlín.

lunes, 19 de octubre de 2009

EL COMENTARIO DE UN TEXTO HISTÓRICO

LOS PASOS A SEGUIR PARA COMENTAR UN TEXTO HISTÓRICO SON:

1) Lectura del texto comprendiendo su contenido, buscando el significado de las palabras que no se comprendan. Se ha de leer el texto las veces que sean necesarias, hasta comprenderlo completamente. Después subrayaremos lo más importante, veremos si el texto lo podemos dividir en partes, aclararemos conceptos dudosos mediante diccionarios, atlas geográficos o históricos, enciclopedias, etc.

2) Clasificación del texto, hablando del:

a. Tipo de texto: jurídico (leyes, tratados), literario (memorias, artículos de prensa), historiográfico (una obra de Historia) o histórico-circunstancial (todo lo demás).
b. Espacio-tiempo. Diremos a qué país pertenece el hecho narrado y en qué tiempo se desarrolla
(encuadrarlo lo más posible en un momento histórico: Época Medieval, Alto Imperio Romano,
Renacentista, etc.).
c. Autor. Diremos el nombre del autor (si se conoce) y algunos datos sobre su biografía.
d. Destinatario. Hay que decir a quién va dirigido el texto: a la opinión pública, si es privado, si es de carácter nacional o internacional, etc.

3) Análisis del texto. En este punto deberemos resumir de forma breve y clara, el contenido del texto, indicando sus ideas fundamentales y complementarias. Para ello podemos seguir el orden del texto o crear otro nosotros que consideremos más lógico. Luego completaremos este apartado con una explicación de los personajes, instituciones o conceptos que estén en él y nos parezcan fundamentales para su comprensión.

4) Comentario histórico. Aquí deberemos poner en relación nuestros conocimientos históricos (los aprendidos en el tema) con lo anterior, distribuido en tres partes:

- Antecedentes. Son los hechos por los que como consecuencia tienen lo narrado en el
texto.
- Hecho. El trasfondo histórico que envuelve a lo que se cuenta en el texto.
- Consecuencias. Todo lo que da lugar a partir de lo expuesto en el texto.

5) Valoración y crítica del texto. Una vez entendido todo lo de antes, hemos de valorar si el texto es objetivo o no (si realmente cuenta lo que sucedió o da una visión parcial y subjetiva de lo acontecido), si es fundamental o accesorio para conocer esa etapa histórica en la que está escrito.

viernes, 9 de octubre de 2009

EL SITIO DE GERONA: CATALUÑA DIÓ SU SANGRE POR ESPAÑA


Reproduzco un artículo muy interesante de Jose Javier Esparza.

En 1808, españoles de toda la nación se alzaron contra un invasor extranjero. Lugares hoy gobernados por gentes y partidos que se dicen antiespañoles, dieron entonces su sangre por España con un patriotismo muy consciente, nada ambiguo. Uno de esos lugares fue Gerona, donde los catalanes soportaron con valor asombroso un asedio terrible. Al frente, un granadino: Mariano Álvarez de Castro. Y entre los defensores, una compañía de mujeres que pasaría a la Historia.

Pongámonos en contexto. Madrid se ha levantado contra los franceses el 2 de mayo. Napoleón se ha encontrado con algo insólito: un pueblo que, aun sin rey, se organiza sobre la base de sus viejas instituciones y se alza en armas para defender la patria y la religión. Por todas partes surgen las Juntas. Los franceses son derrotados en el Bruc y en Bailén, fracasan en los asedios de Zaragoza y Valencia. En tal tesitura, temen perder la comunicación con Francia, comunicación que pasaba, entre otros lugares, por Cataluña, y concretamente por Gerona. La situación en Cataluña era difícil. Un fuerte contingente francés se había asentado en Barcelona y creía controlar la región. Pero en Gerona también los españoles se levantan. En junio de 1808 se constituye una Junta, animada sobre todo por el pueblo llano y los clérigos; pese al recelo de la burguesía local, la Junta se convierte en el verdadero poder y declara la guerra a los franceses.

¿Y estaba Gerona en condiciones de hacer tal cosa? En realidad, era una locura. Estamos hablando de una ciudad pequeña, de unos 10.000 habitantes y castigada por la crisis del trigo. Militarmente era muy débil: con un marino como gobernador, Julián de Bolívar, tenía una guarnición de tan sólo 300 soldados del Regimiento de Ultonia, al mando de dos oficiales de ascendencia irlandesa: O’Daly y O’Donovan. Ante el estado de guerra, la Junta organizó dos tercios de miqueletes, milicias populares como los somatenes. También acudieron marineros de Sant Feliu de Guixols para atender unas pocas piezas de artillería, en unas murallas arrumbadas por el tiempo y reducidas a su mínima expresión.

Tres asedios

De manera que Gerona era muy poca cosa, pero para los franceses era vital: necesitaban controlarla para asegurar las comunicaciones con Francia. Así que el jefe napoleónico en Barcelona, Duhesme, que se ha enterado de la sublevación, corre a sofocarla. Es el 20 de junio. Se presenta en Gerona con 5.000 hombres y ocho cañones. Insta a los gerundenses a rendir la plaza. Los gerundenses dicen que no. Duhesme se lanza al asalto. Y aquí, como en Valencia o en Zaragoza, los franceses fracasan: después de tres asaltos, la ciudad resiste. El francés resuelve volver a Barcelona para reunir más tropas. Será un calvario: por el camino, partidas de somatenes y soldados le infligen graves bajas. Los gerundenses han superado este primer asedio. Devotos, atribuyen su victoria a la protección de San Narciso, que es nombrado jefe militar de la ciudad.

Los franceses vuelven, como era de esperar. Será un mes después, el 20 de julio. Duhesme trae ahora más cañones; plantea un largo asedio en toda regla. Pero las defensas de Gerona han aumentado. Primero llegan tres batallones españoles. Rápidamente empiezan a concentrarse columnas de somatenes con dos grandes guerrilleros: Juan Clarós y Miláns del Bosch. Y los refuerzos consiguen su objetivo: después de un mes de asedio, el 20 de agosto los franceses tienen que abandonar nuevamente, y esta vez con pérdidas aún más cuantiosas.

Habrá un tercer asedio. Será el definitivo. Y será también uno de los más tremendos de la guerra de la independencia. Por parte francesa, penetra un gran ejército -18.000 hombres- con el objetivo de asegurar el control sobre Cataluña y, muy principalmente, acabar con la resistencia de Gerona. Pero a Gerona ha llegado alguien muy importante: el general Álvarez de Castro, un militar experto, de sesenta años; un hombre que se había negado a entregar a los franceses el castillo de Montjuich, que se había lanzado al combate y que llegaba a Gerona con el propósito de apurar la resistencia. El 1 de abril de 1809, nuestro general publica un bando resolutivo: se resistirá hasta la muerte. Y quien piense en pasarse al enemigo, será ejecutado sin piedad.

Los franceses se lanzan al ataque. Ocupan las posiciones elevadas en torno a Gerona. Desde allí quieren bombardear la ciudad durante el tiempo que sea preciso. Envían un emisario a Álvarez de Castro para instarle a la rendición. El español no la acepta. El asedio será brutal. La artillería francesa cañonea sin cesar los muros de Gerona, sus casas, sus calles. Ya no se trata simplemente de amedrentar a la población, sino que es una estrategia deliberada de aniquilación de la ciudad, hasta su última piedra. Los gerundeses, sin embargo, no se rinden. Al revés, aceptan vivir entre las bombas como quien oye llover.

Es casi increíble, pero esa situación va a prolongarse durante siete meses. Los franceses siguen acercándose, siguen bombardeando, pero Gerona no cae. A sus exiguas fuerzas –unos 5.600 hombres-, Álvarez de Castro ha añadido a la población civil. Primero se crea la Cruzada Gerundense –un nombre que dice mucho sobre el carácter que los españoles dieron a aquella guerra. La Cruzada constituyó ocho compañías clasificadas por oficios: clérigos seculares, clérigos regulares, estudiantes, artesanos, gente de posición, constructores, etc. Todos defienden: hombres, niños, ancianos, mujeres… sobre todo las mujeres. Tanto se distinguen las mujeres de Gerona en la resistencia, que Álvarez de Castro decide encuadrarlas también militarmente y otorgarles los mismos derechos que a los soldados. Así nace a finales de junio la Compañía de Santa Bárbara, que usaba como distintivo un lazo rojo en el brazo. Esta es la orden del general:

“Habiendo entendido el espíritu, valor y patriotismo de las Señoras Mujeres Gerundenses, que en todas las épocas han acreditado, y muy particularmente en los sitios que ha sufrido esta Ciudad, y en el riguroso que actualmente le ha puesto el enemigo; deseando hacer público su heroísmo y que con más acierto y bien general puedan dedicar y emplear su bizarro valor en todo aquello que pueda ser de beneficio común á la Patria, y muy particularmente de los nobles guerreros defensores de ella, y que a su tiempo tenga noticia circunstanciada S. M. del inaudito valor, y entusiasmo de las Señores Mujeres Gerundenses, (…) Ha venido S. E. en disponer y mandar que se forme una compañía de doscientas Mujeres sin distinción de clases, jóvenes, robustas, y de espíritu varonil para que sean empleadas en socorro, y asistencia de los soldados, y gente armada (…) La Compañía de Señoras Mujeres Gerundenses tendrá la denominación de Compañía de Santa Bárbara”.

La estrategia de la boa

Los españoles conseguirán hacer llegar víveres y municiones a los sitiados, pero ninguna ayuda podrá romper la tenaza francesa. El 19 de septiembre lanzan los de Napoleón su gran ataque: cañoneo brutal, murallas rotas, franceses que entran por las grandes brechas… Se combate cuerpo a cuerpo. Y pronto, el milagro: los gerundenses logran detener el asalto. Para los franceses resultaba incomprensible. Tanto que, directamente, optaron por no volver a intentarlo: a partir de ese momento, la estrategia francesa se limitará a estrechar el cerco a fuerza de artillería, como una boa asfixia a su presa. Eso será lo que acabe con Gerona.

El 10 de noviembre llega una carta del mando español: no va a ser posible prestar auxilio a la plaza. Gerona está abandonada a su suerte. Cuando llega el invierno, la situación es insostenible: los edificios, arruinados; los supervivientes, sin techo ni víveres ni medicinas; las defensas, quebradas. La descomposición de los cadáveres expande graves enfermedades. El propio Álvarez de Castro enferma. La Junta designa a Bolívar para que tome el mando. Poco le queda por hacer.

Son las siete de la tarde del 10 de diciembre de 1809. Ha caído la noche. Los sitiados, al límite de sus fuerzas, optan por capitular. Aún así, ponen sus condiciones. Los sitiados no son bandoleros ni rebeldes. Son un ejército, incluida la población civil movilizada. Como militares, exigen al ejército vencedor un trato conforme a los usos tradicionales de la guerra. Los franceses serán respetuosos, pero sólo a medias. En Gerona ya no había nada que saquear. Pusieron un especial celo en atrapar al general Álvarez de Castro; no les costó mucho, postrado como se hallaba. Al general le espera un calvario: enfermo y deshecho, será llevado de una cárcel a otra hasta terminar en el castillo de Figueras, donde muere el 22 de enero de 1810.

Después, los franceses intentarán ganarse a la población imponiendo un régimen catalanista, bajo inspiración del afrancesado Tomás Puig. Será sólo un cebo, porque toda Cataluña es de hecho anexionada a Francia en 1812 y sometida al típico esquema centralista francés. El pueblo, por su parte, nunca aceptará el sometimiento. Cuando los franceses sean vencidos y abandonen la ciudad, ya en 1814, muy pocos afrancesados les seguirán. Y por el contrario, Gerona, la Gerona española, pasará a nuestra historia como un ejemplo insuperable de abnegación y de patriotismo. Entre otras cosas, sus muros fueron uno de los primeros lugares donde ondeó la enseña rojigualda como bandera de España. Esa bandera de Gerona está hoy en el Museo del Ejército. Y esa fue la verdadera historia de la Gerona española, de la Cataluña española.