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viernes, 6 de marzo de 2026

Héroes de la Antártida

Con la canción de Mecano, Héroes de la Antártida, podemos estudiar la etapa del imperialismo hasta poco antes de la I Guerra Mundial. En la canción se describe la gesta de unos "Héroes" que buscaban llegar "primero" al polo sur geográfico, unos aventureros que quieren ganar notoriedad y pierden sus vidas por lograr ese nuevo "descubrimiento geográfico" no solo para ellos y su fama sino, de paso, para el "glorioso Imperio Británico" que, como en África , América y Oceanía, buscaba aumentar sus posesiones frente a los imperios francés, neerlandés o alemán. Toda una gesta que nos recuerda la fragilidad del ser humano y la avaricia de los imperios. 



Analizad la letra y contestad a las preguntas:

Dieciocho enero de mil novescientos doceEl capitan Scott acompañado de Evans, Wilson, Bowers y OatesAlcanza el Polo SurPero fracasa en la hazaña de ser el primeroSobre el punto de latitud 0Ondea ya la bandera Noruega del explorador AmundsenExhaustos y fracasados emprenden el regreso
Dieciseis de febrero, polo surCinco ingleses por el desierto azulEvans va último de la filaY colgada de su mochilaVa la muerte dispuesta a demostrarQue una vez muerto no se esta mal en aquel lugar
No hubo lápidaSí hubo pláticaQue Dios salve la reinaGloria eterna a los héroesDe la Antártida
Seis de marzo y Oates no puede másSon sus pies dos cuchillas de cristalDe arrastrase en algunos tramosTiene heladas también las manosPero nadie le quiere abandonarY mientras duermen, sale al paso de la eternidad
No hubo lápidaSí hubo pláticaQue Dios salve la reinaGloria eterna a los héroesDe la Antártida
Treinta de marzoAquí acaba el diarioDe Bowers, Wilson y ScottQue las ayudas que nunca nos llegaronVayan a los que quedaronNuestros hijos, nuestras viudasComo un ingles, mueren tres
No hubo lápidasNo hubo pláticasNo hubo Dios ni hubo reinaSolo nieves eternasEn la Antártida
¿Quién se acuerda del capitán Scott?(¿Evans, Wilson, Bowers y Oates?)¿Quién se acuerda del capitán Scott?(¿Evans, Wilson, Bowers y Oates?)'¿Quién se acuerda del capitán Scott?

Vocabulario: Antártida, Polo Sur, Amudsen, Scott, Evans, Wilson, Bowers, Oates.
Investiga y responde: ¿Quién llegó primero al polo sur? ¿A qué reina se refieren en la canción? ¿Tiene que ver con algún himno?¿De qué imperio hablamos?



martes, 19 de noviembre de 2019

Imperialismo y esclavitud. Comentario de mapa, imagen y artículo de prensa. Prácticas.


  La conquista y reparto del mundo y la creación de extensos imperios por las potencias industriales (Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica, Italia, EE.UU., Japón), fue una característica de la época del Imperialismo, fomentada por la búsqueda de materias primas, mercados y mano de obra barata, en muchas ocasiones esclava, para el desarrollo y crecimiento del capitalismo industrial en la segunda mitad del siglo XIX. y principios del XX.

  Una ideología reaccionaria y racista sustentaba esta expansión, apropiación y conquista de África, Asia y Oceanía.  Se trata del   Darwinismo Social. En este mapa observamos el reparto que del planeta: 

-Actividad: Comenta el mapa siguiendo el modelo de comentario que tienes en el blog.


 Los dirigentes de estas potencias no tienen reparo en cometer auténticos genocidios contra la población indígena. Aunque hay voces críticas en Europa, debemos destacar especialmente el caso del Congo Belga donde el rey Leopoldo II esclaviza y asesina a millones de indígenas, se habla de hasta 10 millones de asesinatos, siendo considerado hoy como uno de los mayores criminales contemporáneos. Pero más allá de la masacre belga en el corazón de África ( El corazón de las tinieblas, brutal y necesaria novela de Joseph Conrad, testigo de los hechos) salen a la luz otras atrocidades. Alemania llegó tarde al reparto pero se puso rápidamente manos a la obra para recuperar el tiempo perdido. 
-Actividad: Comenta esta imagen siguiendo el modelo de comentario que tienes en el blog.


-Actividad: Comentario de una noticia de prensa:  Utilizamos este modelo sencillo:



Artículo del New York Times dónde se revela uno de los asesinatos masivos que realizó el Imperio Alemán. Es importante que veamos cómo la historia está ahí y en ocasiones está muy presente, tanto que se convierte en un asunto de la actualidad. Noticia: https://www.nytimes.com/es/2017/01/03/alemania-lidia-con-el-genocidio-cometido-en-africa-mas-de-un-siglo-despues/







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El cementerio de los soldados coloniales alemanes que murieron durante la batalla de Waterberg en 1904, una batalla decisiva contra los herero, un grupo étnico nativo de Namibia.CreditJoao Silva/The New York Times
 WATERBERG, Namibia — En esta lejana esquina del sur de África, decenas de soldados alemanes yacen en un cementerio militar con sus nombres, fechas y detalles grabados en lápidas lustradas.
También hay una pequeña placa que fácilmente se pierde de vista en el muro del cementerio y rememora en alemán a los “guerreros” africanos que murieron en la batalla. Sin nombre, están entre las decenas de miles de africanos asesinados en lo que los historiadores han considerado —y lo que el gobierno alemán está a punto de reconocer— como el primer genocidio del siglo XX.
Un siglo después de perder sus territorios coloniales, Alemania y su antigua colonia, Namibia, están inmersos en intensas negociaciones para finalizar uno de los capítulos más terribles del pasado europeo en África.
Durante el dominio alemán en Namibia, que entonces se llamaba África del Sudoeste, funcionarios coloniales que estudiaban la eugenesia desarrollaron ideas en torno a la pureza racial y sus tropas intentaron exterminar a dos grupos étnicos rebeldes, los herero y los nama, algunos de ellos en campos de concentración.
“Será descrito como un genocidio”, dijo Ruprecht Polenz, enviado especial de Alemania a los diálogos, al referirse a una declaración conjunta que los dos gobiernos están preparando. Las negociaciones, que comenzaron este año, también se enfocan en cómo Alemania compensará y se disculpará con Namibia.
Esos eventos ocurridos de 1904 a 1908 presagiaron la ideología nazi y el Holocausto. Sin embargo, el genocidio en esta antigua colonia sigue siendo poco conocido en Alemania, en el resto de África y, hasta cierto punto, incluso en Namibia.(...).ontinue reading the main storyFoto

El memorial del genocidio en Windhoek, la capital de NamibiaCreditJoao Silva/The New York Times
 
 
 
 
 
 
 
 






domingo, 21 de octubre de 2018

El imperialismo: genocidios en África


  La conquista del mundo por las potencias industriales ( Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica, Italia, EE.UU., Japón), su reparto, la extracción de sus recursos y aprovechamiento de la mano de obra indígena con esa ideología que suponía una superioridad del hombre blanco (Darwinismo Social) sobre el resto de razas humanas. El imperialismo como fase superior del capitalismo, en palabras de Lenin. Comenzamos un nuevo tema que abarca desde el Imperialismo hasta la Revolución Rusa. Sobre el primer punto debemos tener en cuenta la realidad del proceso conocido como imperialismo.


Dentro de este proceso de troceamiento, reparto y saqueo de África y Asia fundamentalmente vemos como los dirigentes no tienen reparo en cometer auténticos genocidios contra la población indígena. Aunque hay voces críticas en Europa, debemos destacar especialmente el caso del Congo Belga donde el rey Leopoldo II esclaviza y asesina a millones de personas, algunos autores hablan de 10 millones, siendo uno de los mayores criminales contemporáneos. Pero más allá de la masacre belga en el corazón de África ( El corazón de las tinieblas, brutal y necesaria novela de Joseph Conrad, testigo de los hechos) salen a la luz otras atrocidades. Alemania llegó tarde al reparto pero se puso rápida manos a la obra para recuperar el tiempo perdido. 

Os dejo con un artículo del New York Times en el que se revela uno de los asesinatos masivos que realizó el Imperio Alemán. Es importante que veamos cómo la historia está ahí y en ocasiones está muy presente, tanto que se convierte en un asunto de la actualidad. Reflexionemos.




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El cementerio de los soldados coloniales alemanes que murieron durante la batalla de Waterberg en 1904, una batalla decisiva contra los herero, un grupo étnico nativo de Namibia.CreditJoao Silva/The New York Times
 WATERBERG, Namibia — En esta lejana esquina del sur de África, decenas de soldados alemanes yacen en un cementerio militar con sus nombres, fechas y detalles grabados en lápidas lustradas.
También hay una pequeña placa que fácilmente se pierde de vista en el muro del cementerio y rememora en alemán a los “guerreros” africanos que murieron en la batalla. Sin nombre, están entre las decenas de miles de africanos asesinados en lo que los historiadores han considerado —y lo que el gobierno alemán está a punto de reconocer— como el primer genocidio del siglo XX.
Un siglo después de perder sus territorios coloniales, Alemania y su antigua colonia, Namibia, están inmersos en intensas negociaciones para finalizar uno de los capítulos más terribles del pasado europeo en África.
Durante el dominio alemán en Namibia, que entonces se llamaba África del Sudoeste, funcionarios coloniales que estudiaban la eugenesia desarrollaron ideas en torno a la pureza racial y sus tropas intentaron exterminar a dos grupos étnicos rebeldes, los herero y los nama, algunos de ellos en campos de concentración.
“Será descrito como un genocidio”, dijo Ruprecht Polenz, enviado especial de Alemania a los diálogos, al referirse a una declaración conjunta que los dos gobiernos están preparando. Las negociaciones, que comenzaron este año, también se enfocan en cómo Alemania compensará y se disculpará con Namibia.
Esos eventos ocurridos de 1904 a 1908 presagiaron la ideología nazi y el Holocausto. Sin embargo, el genocidio en esta antigua colonia sigue siendo poco conocido en Alemania, en el resto de África y, hasta cierto punto, incluso en Namibia.
En ese país los monumentos y cementerios que conmemoran a los alemanes siguen superando en cantidad a los que honran a las víctimas del genocidio, un recordatorio de la perdurable falta de equilibrio en el poder.
“Queremos eliminar ese cementerio para poner a nuestra gente ahí”, dijo Magic Urika, de 26 años, quien vive a casi una hora del cementerio en Waterberg. “Lo que hicieron fue algo terrible, asesinar a nuestra gente y decir que todos los herero debían exterminarse”.
Aunque las iniciativas alemanas para expiar los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial son bien conocidas, pasó un siglo antes de que comenzaran a tomar medidas para reconocer el genocidio ocurrido en Namibia, décadas antes del Holocausto.
Se cree que cerca del 80 por ciento de todos los herero, que llegaban a cien mil, han fallecido. Muchos perecieron después de la batalla de Waterberg en la que les dispararon, los colgaron de árboles o murieron en el desierto; los alemanes también clausuraron los pozos de agua y así evitaron el regreso de los sobrevivientes.
Incluso después del centenario del genocidio namibio en 2004, la voluntad de Alemania para reconocerlo oficialmente ha avanzado con tal lentitud —y, para los críticos, a regañadientes— que ha desatado acusaciones de racismo por la forma en que las víctimas en Europa y África han sido tratadas.
“La única diferencia es que los judíos son blancos y nosotros somos negros”, dijo Sam Kambazembi, de 51 años, un jefe herero cuyos bisabuelos huyeron durante el genocidio. “Los alemanes pensaron que podrían mantener oculto este asunto y que el mundo jamás lo sabría, pero ahora hemos hecho ruido”. Sin embargo, Kambazembi y otros líderes también culpan a las políticas nacionales por la tardanza en el reconocimiento del genocidio.
Después de que Alemania perdió sus colonias africanas durante la Primera Guerra Mundial, Namibia fue controlada por el gobierno blanco de Sudáfrica hasta 1990, cuando se habló del tabú del genocidio.
Después de su independencia, el partido de liberación de Namibia —la Organización del Pueblo de África del Sudoeste, o SWAPO, por su sigla en inglés— tomó el mando y ha gobernado hasta el día de hoy. Pero está dominado por el grupo étnico principal del país, los ovambo, y los críticos argumentan que tienen poco interés por sacar a relucir el tema del genocidio contra los herero y los nama.
El gobierno también ha dependido mucho de la ayuda extranjera, en especial por parte de su contribuyente más grande que es Alemania.
Namibia fue la colonia africana más apreciada de Alemania, al atraer a miles de colonos que tomaron las tierras y el ganado de los residentes locales.
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Una estatua que conmemora a soldados alemanes muertos en combate fue salpicada con pintura roja en Swakopmund, un centro turístico en Namibia. CreditJoao Silva / The New York Times
Eso provocó una feroz resistencia por parte de los herero, que tradicionalmente han sido pastores, y los nama. Para sofocarlos, Lothar von Trotha, un comandante militar que se había ganado una dura reputación en los territorios alemanes en Asia y el este de África, fue asignado a Namibia para encabezar la Schutztruppe, o tropa de protección. En 1904, emitió la advertencia de que “le dispararían a cada herero, con o sin rifles, con o sin ganado”. Dijo que ya no tomaría mujeres ni niños, sino que “los llevaría de vuelta con su gente o les dispararían”. En 1905, Trotha emitió una advertencia similar a los nama, diez mil de los cuales murieron como resultado. Las anécdotas sobre muertes en el desierto pasaron de boca en boca en las familias herero, generalmente, en torno a una fogata por la noche.
Marama Kavita, de 43 años, una activista herero en Okakarara, un pueblo ubicado a casi una hora de Waterberg, dijo que había escuchado historias de su abuela, quien de niña huyó a lo que ahora es Botsuana, durante el genocidio. “Siempre que le preguntaba sobre eso, decía una palabra o dos y después comenzaba a llorar”, dijo. “Si veías a una anciana como ella llorando, te transmitía esa emoción, el odio”.
Algunos líderes nama y herero quieren negociar directamente con Alemania para obtener una compensación, lo cual podría ser un potencial obstáculo en las charlas. Dicen que el gobierno namibio repartirá el dinero que los alemanes entreguen entre grupos étnicos que no se vieron afectados o, peor aún, simplemente se lo quedará.
“No confiamos en que nuestro gobierno negocie en representación nuestra”, dijo Ester Muinjangue, presidenta de la Ovaherero Genocide Foundation.
El enviado especial de Namibia a las charlas del genocidio, Zed Ngavirue, dijo que funcionarios herero y nama ya estaban participando y seguirán haciéndolo cuando Namibia reciba una compensación por parte de los alemanes.
“El método y la distribución se hará con la participación de la comunidad”, dijo Ngavirue, quien es herero.
No obstante, ambos bandos deben ponerse de acuerdo sobre la cantidad de la compensación o cómo deberían llamarla. Namibia habla de una indemnización, pero Alemania rechaza ese término.
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El memorial del genocidio en Windhoek, la capital de NamibiaCreditJoao Silva/The New York Times
Según los alemanes, las indemnizaciones equivaldrían a reconocer la culpa bajo la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, y agregan que ese tratado no puede aplicarse de manera retroactiva a los genocidios pasados. Esa también es la razón por la que Alemania se rehúsa a negociar directamente con los herero y los nama, ya que las charlas se clasificarían como indemnizaciones, dijo Polenz, el enviado especial alemán.
Aunque en el pasado, el gobierno alemán le ha pagado directamente a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, darle una compensación a los descendientes de Namibia haría que Alemania y otros países enfrentaran un sinfín de nuevos reclamos, dijo Polenz.
“Quizá incluso Estados Unidos nos preguntaría qué deben hacer con los indios”, dijo. “La historia no puede reiniciarse. El tiempo no da marcha atrás, ni en la vida privada ni en la vida pública”.
En Alemania, el genocidio en Namibia se debatió un par de veces durante el año pasado en el Bundestag. Pero, de manera general, sigue siendo desconocido y no se menciona en las escuelas alemanas, como tampoco se discute en los salones de clase de Namibia.
“Aún hay amnesia colonial”, dijo Reinhart Koessler, un historiador alemán y experto en Namibia. En un libro de visitantes del cementerio Waterberg, un hombre alemán de Oldenburg escribió en inglés: “Me duele que este cínico monumento no tenga información sobre el genocidio y solo haya un pequeño letrero de los herero asesinados”.
https://www.nytimes.com/es/2017/01/03/alemania-lidia-con-el-genocidio-cometido-en-africa-mas-de-un-siglo-despues/

lunes, 5 de marzo de 2018

El imperialismo y la Primera Guerra Mundial

El Kaiser Guillermo II
Vamos avanzando en nuestro curso de Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de Bachillerato. Y después de haber estudiado el movimiento obrero, consecuencia de la Revolución Industrial, nos adentramos en un tema complejo, que une dos unidades: El imperialismo y La Primera Guerra Mundial. Como siempre, dejo los apuntes y actividades y espero y deseo que los trabajemos con provecho en clase. La que veremos durante el desarrollo de esta unidad será Gallipoli, una cinta de Peter Weir con un jovencísimo Mel Gibson que nos cuenta la historia de una batalla importante, aunque no decisiva, de la Gran Guerra. Una película que aúna valores básicos como la amistad con la dureza de una guerra a la que acuden millones de jóvenes con un incierto futuro. Espero que disfrutemos. Adelante.


jueves, 30 de marzo de 2017

Leopoldo II de Bélgica y su genocidio en El Congo

 
  El rey Leopoldo II de Bélgica es una de esas personalidades históricas que debemos recordar cada cierto tiempo para que su memomoria no caiga en el olvido. Sin lugar a dudas estamos ante uno de los mayores genocidas de la  historia, comparable a los peores asesinos de masas del siglo XX. Durante el período histórico conocido como el Imperialismo, destacó el nefasto reparto de África, oficializado en la Conferencia de Berlín (1884-85), convocada a petición entre otros del rey Leopoldo por el Canciller de Hierro, Otto Von Bismarck para aclarar y resolver, entre otros el caso del Congo Belga, un inmenso territorio en el centro de África que el rey de Bélgica administró como si de una finca particular de su propiedad se tratase, enriqueciéndose a costa del inmenso sufrimiento de los pueblos del corazón africano.

  El Estado Libre del Congo se convirtió en poco tiempo en un gigantesco campo de concentración, el mayor que mente humana haya podido nunca imaginar, un verdadero escenario del horror y la muerte indiscriminada de proporciones apocalípticas, un genocidio en toda regla en una época en la que la definición de genocidio todavía no estaba todavía desarrollada.


  Leopoldo, contando en un principio con la complicidad del aventurero y explorador Henry Morton Stanleyorganizó y dirigió una persecución y exterminio de seres humanos difícilmente comparable con ningún otro genocidio contemporáneo. Las cifras no pueden ser exactas pero fueron muchos los millones de seres humanos asesinados sin piedad, no menos de diez millones de almas, esquilmadas por incendios, deportaciones en masa, esclavitud, violencia extrema, secuestros, amputaciones y torturas de todo tipo perpetradas por una milicia, la Force Publique, cuya sádica criminalidad era legendaria. Entre 1879 y 1884 Stanley fundó diversas estaciones a lo largo del Río Congo, firmando tratados con diversos líderes tribales a los que prometió pingües beneficios y ventajas para sus pueblos. Éstos picaron en el anzuelo y aceptaron de buen grado la presencia del hombre blanco que venía a ayudar, a "civilizar" a unas poblaciones en unas precarias condiciones.  De esta manera vió la luz la Asociación Internacional del Congo, organización que era una simple tapadera de las ambiciones del malvado rey belga. 


Para financiar tan colosal empresa se sirvió de todo tipo de engaños y trapacerías sobre su benéfica obra civilizadora, logrando importantes préstamos y aportaciones de numerosas empresas, instituciones y del propio estado belga que jamás devolvería. Además de crear su propia empresa para la extracción del caucho y la explotación del marfil (acabando con millares de elefantes), concedía tierras a empresas privadas a cambio de un porcentaje sobre el beneficio que obtuviesen. Fue este el caso de la Compañia de Katanga o de la Unión Minera del Alto Katanga que a partir de 1905 comenzaron a extraer el mineral de cobre con la contrapartida del pago de jugosas comisiones a Leopoldo, que se ocultaban bajo el paraguas de supuestos porcentajes al estado belga. 

 Todo se reducía a que los nativos consiguiesen obtener en un tiempo determinado la cuota de caucho que tenían asignada. La explotación del caucho, ligada a la pujante industria del automóvil, además de otras riquezas naturales del corazón de África fueron la moneda de cambio mediante la que el rey de Bélgica consiguió amasar una inmensa fortuna manchada de sangre. La administración colonial empleó sistemáticamente la violencia para obligar a trabajar a la población nativa aterrorizando a las poblaciones nativas. Aunque un sistema similar se había implantado ya para forzar a los nativos a abastecerles de otros productos, la situación se agudizó cuando el caucho se convirtió en el principal objeto de la codicia de los administradores coloniales. El procedimiento habitual consistía en tomar rehenes, casi siempre mujeres y niños, que sólo podían ser rescatados mediante la entrega de determinadas cantidades de caucho. Los rehenes morían con frecuencia de inanición o a causa de los malos tratos recibidos. 
      Como castigo por no haber cumplido las expectativas en la recolección del caucho eran frecuentes los asesinatos masivos por parte de la Force Publique. Como prueba de que estos asesinatos se habían llevado a cabo, los soldados de la Force Publique amputaban una mano a los cadáveres. En otras ocasiones se les cortaba la cabeza, o, para demostrar que los asesinados eran varones, los genitales. Las manos eran ahumadas y entregadas a los jefes de puesto como prueba de que la Force Publique había hecho su trabajo.  En ocasiones, los soldados no mataban a los nativos, sino que sólo les amputaban la mano derecha. Varias fotografías de la época documentan estas mutilaciones.
   Además de las matanzas, se empleaban asiduamente castigos físicos contra la población nativa. El instrumento de uso más extendido era la llamada chicotte, una especie de látigo que desgarraba las carnes del reo. Las primeras noticias de su uso se remontan a 1888. Este castigo se aplicaba incluso a niños, y no eran infrecuentes las muertes por su empleo. El uso de la chicotte perduró durante la administración belga del Congo y no fue abolido hasta 1959, en vísperas de la independencia.


 
 ¿Cómo es posible que nadie hiciese nada contra Leopoldo?.


  Aunque ya en 1980 el misionero americano G.W. Williams hizo una de las primeras denuncias sobre las monstruosidades de las que había sido testigo, todavía tendrían que pasar 10 años para que el escándalo saltase a la opinión pública europea. Uno de los primeros testimonios del  horror fue el del periodista británico Edmund D. Morel, antiguo agente de una compañía naviera de Caucho y conocedor de las rutas comerciales en el África negra. Morel obtuvo pruebas sobre los crímenes cometidos y las presentó a la opinión pública. Sin embargo no fue hasta 1903 cuando el parlamento británico se mostró crítico sobre la situación del Congo. Es entonces cuando encargó al diplomático Sir Roger Casement, cónsul inglés en el Congo, la investigación de las denuncias. El informe Casement, público al año siguiente, tuvo un impacto considerable a  nivel mundial. Los británicos pidieron que el Congo dejase de ser una concesión particular del rey Leopoldo y fuese transferida al parlamento belga. En Bélgica la oposición parlamentaria logró que se investigara el asunto del Congo, confirmando los informes precedentes. El rey negó todas las acusaciones, declarando que su único objeto en el país centroafricano había sido el de civilizar a los nativos.

Resultado de imagen de soliloquio del rey leopoldo mark twain    Escritores y periodistas comenzaron a denunciar en sus obras las atrocidades que se estaban perpetrando en el interior de África. Destacan autores de la talla de Mark Twain, en su "soliloquio de Rey Leopoldo", Arthur Conan Doyle, el creador del famoso Sherlock Holmes y, especialmente, el novelista Joseph Conrad en una de sus obras más importantes: el corazón de la tinieblas. Conrad hablaba en esta ocasión en primera persona: había remontado el río Congo y presenciado las desastrosas consecuencias del colonialismo belga.  Cuando se destapó el escándalo el parlamento belga obligó al rey a ceder la propiedad del Congo al pueblo de Bélgica, no sin recibir el dirigente una importante suma económica como compensación. Asimismo el estado belga creó la "Donación Real", un acta por la que el estado heredaba y gestionaría en adelante las inmensas propiedades del rey, preservando su disfrute por sus sucesores en el trono, prohibiendo su venta o alteración. Desde 1930 esta "Donación Real" es un organismo público autónomo del estado belga. Parte de esos bienes estuvo a disposición de la Casa real belga. 

  Ese fue su único "castigo". Este genocida murió sin ser molestado por sus acciones y todavía se levantan estatuas en su honor y tiene museo dedicado a su memoria, que es una especie de pequeño Versalles, si bien gran parte de la población belga está en contra. Analicemos a este asesino de masas y seamos conscientes de las barbaridades perpetradas durante el Imperialismo contra las poblaciones de los países colonizados.


  Nsala, del distrito de Wala, contempla la mano y el pie amputados de su hija Boalia, de cinco años, víctima de la milicia de la Anglo-Belgian Rubber Company (ABIR).

Henry Morton Stanley
Nativo con cicatrices de latigazos







Bibliografía:

-Adam Hochschild. El fantasma del rey Leopoldo: una historia de codicia, terror y heroismo en el África colonial.

-Coquery-Vidrovitch, Catherine. y H. Moniot, África negra de 1800 a nuestros días. Barcelona: Labor, 1976, Cap. II “De la exploración a la conquista”. Cap. V “Los africanos y la colonización”

-Vargas Llosa, Mario: La aventura colonial. Diario El País. http://elpais.com/diario-/2008/12/28/opinion/1230418811_850215.html

-Van der brule, Álvaro: La brutal vida de Leopoldo II, uno de los peores villanos de la historia. Diario El Confidencial. http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-05-01/la-brutal-vida-de-leopoldo-ii-uno-de-los-peores-villanos-de-la-historia_1192510/
-Fuente, U. y Ors, J.. El otro infierno de Roger Casement en http://www.larazon.es/historico/8266-el-otro-infierno-de-roger-casement-LLLA_RAZON_381399#.Ttt1mGC35TBJEau