jueves, 4 de diciembre de 2014

El genocidio de Ucrania (Holomodor)

Genocidio por hambre

   Dentro del tema del período de Entreguerras vamos a detenernos en un genocidio de grandes magnitudes, aunque todavía hoy en discusión, acaecido en Europa occidental a principios del siglo XX. Se trata del genocidio ucraniano, conocido como el Holomodor, desarrollado entre los años 1932-33 en lo que en ese momento era la República Socialista Soviética de Ucrania Holomodor quiere decir en ucraniano "matar por hambre".  Cada mes de noviembre, en su cuarto sábado, se rinde homenaje en Ucrania a sus víctimas.

Ucrania dentro de la URSS
  En primer lugar hay que entender el contexto general en el que se desarrollan estos acontecimientos. Ucrania pertenecía entonces a la Unión Soviética, la URSS, país que surge como consecuencia de la Revolución Rusa de 1917. En ese momento el máximo gobernante de  los soviéticos era Josip Stalin que precisamente será el responsable máximo de la hambruna que acabó con la vida de varios millones de seres humanos. Debemos situarnos históricamente dentro de la Historia Contemporánea, en la tercera década del siglo XX en la Europa de los totalitarismos.


Porcentaje de población desaparecida (1929-33)
 Stalin pretendía transformar su país, la URSS., en una potencia industrial a través de un proceso impusado por el Estado mediante los planes quinquenales. En ellos se fijaban unos objetivos de producción para cada 5 años. Esos objetivos debían alcanzarse a toda costa, con el sufrimiento de la población, incluso su muerte, si era necesario.   En 1928 pone en marcha el primer plan quinquenal. El individualismo ucranio constituía un obstáculo para los objetivos soviéticos. Es por ello que el gobierno desarrolla una campaña de terrorismo generalizado contra las élites ucranianas. Serán arrestados, fusilados o deportados a Siberia millares de religiosos e intelectuales, científicos, escritores y artistas ucranios.

Stalin
   A partir de 1939 el dictador soviético ordena que la colectivización de las tierras se realice a más tardar en  dos años. Los Kulakscampesinos propietarios de sus tierras, se negaban a ello. Muy pronto serían acusados por las autoridades soviéticas de retención ilegal y especulación con los alimentos. Como castigo se pusieron en marcha diversas medidas de terror y  confiscación de las cosechas que desembocaron en revueltas, especialmente en Ucrania. El ejército soviético acabó con ellas, deportando a muchos de estos campesinos hacia campos de concentración (los gulags). En el fondo de estos acontecimientos se encontraba también la idea de exterminar cualquier atisbo de nacionalismo ucraniano. Stalin quería "matar dos pájaros de un tiro"suprimiendo a los Kulaks y todo atisbo de resistencia para lograr la completa  rusificación de ucrania.


La prensa internacional recoge la tragedia
    Por orden del gobierno de Moscú se prohibía todo tipo de comercio en las aldeas, se impedía el abastecimiento de alimentos, se perseguía y encarcelaba a quien utilizara pan como pago por el trabajo.    El asesinato de los agricultores vendría por tanto asociado a una artificial  hambruna de proporciones gigantescas.  Esta hambruna es la que produce la muerte por inanición de un número indeterminado de ucranianos.  Los archivos desclasificados tras la caída de la URSS en 1989 reflejan un incremento de la mortalidad en Ucrania sólo en 1932 de unas 150.000 personas, siendo esta cifra algo mayor a 1,3 millones en 1933. En total, según estas fuentes, serían 1,5 millones los fallecidos directamente por la hambruna. Algunos autores cifran la masacre del pueblo ucraniano entre tres y seis millones de víctimas mortales, un máximo que nos acerca a las cifras globales del Holocausto Judío.

  
Posible imagen de la hambruna ucraniana
 En la primavera de 1933 se llega al momento culminante del genocidio. Murieron una media de 25.000 personas al día. Las muertes se producían por agotamiento físico, tifus, enfermedades gastrointestinales, represiones o suicidios, consecuencia de los problemas mentales de buena parte de una población consciente de los horrores a los que se veía sometida. Los ucranianos se vieron obligados a comer  hojas, perros, gatos, ratas, pájaros y ranas. Cuando eso resultó insuficiente, se llegó al canibalismo. Tan frecuente llegó a ser que el gobierno llegó a imprimir carteles que decían: "comer a tus propios hijos es un acto de barbarismo".  Los soldados soviéticos requisaban incluso la comida que desde el extranjero llegaba hacia Ucrania procedente de emigrantes que intentaban así ayudar a sus familias.    La política de "deskulakización" y la colectivización agrícola dejaron destruido el campo ucraniano.

El presidente de EE.UU. Roosevelt
  Los gobiernos occidentales ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que con cuentagotas se filtraban desde la propia URSS. Roosevelt, presidente de EE.UU. reconoció formalmente al gobierno de Stalin en 1933 y la Unión Soviética fue  reconocida en la Sociedad de Naciones en 1934.  Es conocido que buena parte del cereal requisado a los campesinos y que provocó en parte la hambruna acabó siendo exportado por Rusia a otros países, entre ellos  los propios EE.UU.


  Como en el caso del genocidio armenio, surge el problema del negacionismo. Los rusos y una parte de los historiadores se niegan a aceptar que el Holomodor fuera un genocidio, al menos no con esa denominación. Se llega a hablar de habrunas provocadas por los propios campesinos burgueses ucranianos, los kulaks, que habrían acaparado y destruido las cosechas y ganados como forma de oposición al proceso de colectivización.   


   Si bien algunas instituciones no han reconocido el Holomodor, hacia noviembre de 2011, la propia Ucrania y 22 gobiernos de otros países han denominado a las acciones del gobierno soviético como un acto de genocidio. Sin embargo, otras instituciones internacionales, reconociendo que la hambruna fue resultado de políticas y acciones "crueles" del régimen totalitario soviético, no aplican definitivamente la definición de genocidio.   Es el caso del Parlamento Europeo o la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En este breve vídeo aparece más información sobre el Holomodor:


Finalmente, en este reportaje, algunos ucranianos ancianos recuerdan aspectos del Holomodor:
-Vocabulario: Totalitarismo,URSS, Stalin, Plan Quinquenal, Rusificación, Holomodor, Kulaks, Gulag, Franklin D. Roosevelt

Fuentes: 
-Elaboración propia.
-www.lasegundaguerra.com 
-http://www.holodomorsurvivors.ca/
-http://propaganda-history.blogspot.com.es/2011/02/holodomor-great-famine-in-soviet.html

2 comentarios:

Cayetano Gea dijo...

Oscurecido por la barbarie nazi, muchas veces pasa desapercibido este genocidio en los libros de historia.
No es casual que Hitler, en el fondo, admirara a Stalin.
Un saludo.

Luis Pueyo García dijo...

Exactamente. Y como ya dije para el caso armenio, no solo lo admiraba sino que pensaba que, al ser olvidado por la historia, se podría repetir impunemente. La historia está ahí para evitar la impunidad, entre otras cosas.