miércoles, 20 de abril de 2011

Entre todos la destruyeron: el fracaso de la II República

    


            Parece un tópico escuchar, en estas recientes celebraciones, que la Segunda República supuso una gran esperanza de cambio para España. El jolgorio popular se adueñó del país aquel 14 de Abril de 1931. Nacía un nuevo régimen tras unas elecciones municipales en las que los monárquicos habían sacado más concejales pero los republicanos habían ganado con bastante autoridad en las grandes capitales. El Rey, aconsejado por sus más fieles colaboradores, como el Conde de Romanones o el Duque de Maura y por el propio gobierno monárquico del Almirante Aznar, cogió el camino del exilio vía Cartagena. Sus palabras en esa hora triste para él presagiaban el final al que se abocaría la República:"resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra clvil " . Desgraciadamente el vaticinio se cumpliría y el lo vería desde el exilio. La República nació con un lastre importante: la grave crisis económica de los años 30 ( Gran Depresión) que frenó muchas de las posibles expectativas que mucha gente había puesto en ella. 
      Al margen de ello se encontraba el hecho de que era una República sin republicanos, a pesar de las afirmaciones de un ministro de Alfonso XIII de que España se había acostado monárquica y se había levantado republicana. No era cierto. La República nació con pocos republicanos. Poca gente la quería en realidad ( al menos una república liberal- burguesa, democrática) a pesar de la enorme ilusión que despertó en muchas gentes de bien.(...).
      La derecha  no la aceptó nunca, la iglesia tampoco,  Falange Española menos, pero en el campo de la izquierda hay que recordar que los socialistas estaban escindidos en distintas ramas y la representada por Francisco Largo Caballero    conspiró contra el régimen burgués republicano sobre todo desde que la derecha ganó las elecciones de 1931, los anarquistas (CNT , Confederación Nacional del Trabajo) no sentían ningún apego hacia ella considerándola una república burguesa y sólo ocasionalmente la apoyaron como una posibilidad para la revolución anarquistaLos comunistas tampoco la vieron como un objetivo final sino como un periodo de transición hacia una sociedad comunista al estilo de la URSS , . Los nacionalistas catalanes y vascos lo estimaron como algo que favorecía sus respectivas dinámicas independentistas y sólo la respetaron como un régimen casual y accesorio.

      Hoy sentimos simpatía hacia la república y la celebramos pero en su tiempo no fue un régimen que contara con demasiadas lealtades, unos por unos motivos y otros por otros. Los moderados fueron aplastados o hubieron de emigrar. La segunda república quedó en manos de los más enconados extremismos y ser demócrata burgués era el peor insulto que uno podía recibir. Lo odiaban desde la derecha y desde la izquierda revolucionaria o el anarquismo. Para todos era un cómplice de algo


2 comentarios:

◊ Dissortat ◊ dijo...

No le dieron tiempo a la República. El tiempo la hubiese convertido en modélica.

¡Salud!

Luis dijo...

Así hubiera sido. Salud¡¡¡